martes, 12 de marzo de 2013

03 - Factores Influyentes en la manifestación de Infecciones Nosocomiales

El agente microbiano.

El paciente está expuesto a una gran variedad de microorganismos durante la hospitalización.  El contacto entre el paciente y un microorganismo, en sí, no produce necesariamente una enfermedad clínica, puesto que hay otros factores que influyen en la naturaleza y frecuencia de las infecciones nosocomiales.  La posibilidad de exposición conducente a infección depente, en parte, de las características de los microorganismos, incluso de la resistencia a los antimicrobianos, la virulencia intrínseca y la cantidad de material infeccioso.

Antes de la introducción de las prácticas básicas de higiene y de los antibióticos al ejercicio de la medicina, las infecciones nosocomiales, en su mayoría, se debían a agentes patógenos de origen externo (enfermedades transmitidas por los alimentos y el aire, gangrena, tétanos, etc.) o eran causadas por organismos externos a la flora normal de los pacientes (por ejemplo, difteria, tuberculosis).

Vulnerabilidad de los pacientes.

Los factores de importancia para los pacientes que influyen en la posibilidad de contraer una infección comprenden:
  • la edad,
  • el estado de inmunidad,
  • cualquier enfermedad subyacentes, y
  • las intervenciones diagnósticas y terapéuticas.
En las épocas extremas de la vida (la infancia y la vejez), suele disminuir la resistencia a la infección.  Los pacientes con enfermedad crónica, como los tumores malignos, leucemia, diabetes mellitus, insuficiencia renal o SIDA, tienen mayor vulnerabilidad a las infecciones por agentes patógenos oportunistas.  Estos últimos son infecciones por microorganismos normalmente inocuos, por ejemplo, que forman parte de la flora bacteriana normal del ser humano, pero pueden llegar a ser  llegar a ser patógenos cuando se ven comprometidas las defensas inmunitarias del organismo.

Factores ambientales.

Los establecimientos de atención de salud son un entorno donde se congregan las personas infectadas y las expuestas a un mayor riesgo de infección.  Los pacientes hospitalizados que tienen infección o son portadores de microorganismos patógenos son focos potenciales de infección para los demás pacientes y para el personal de salud.
Los pacientes que se infectan en el hospital constituyen otro foco de infección.  Las condiciones de hacinamiento dentro de los hospitales, el traslado frecuente de pacientes de una unidad a otra y la concentración de pacientes muy vulnerables a infección a una sala (por ejemplo, recién nacidos, pacientes quemados, cuidados intensivos) contribuyen a la manifestación de infecciones hospitalarias.

Resistencia bacteriana.

Muchos pacientes reciben antimicrobianos.  Por medio de selección o intercambio de elementos de resistencia genéticos, los antibióticos promueven el surgimiento de cepas de bacterias polifarmacoresistentes; se reduce la proliferación de microorganismos en la flora humana normal sensibles al medicamento administrado, pero las cepas resistentes persisten y pueden llegar a ser endémicas en el hospital.  El uso generalizado de antimicrobianos para tratamiento o profilaxis (incluso de aplicación tópica) es el principal factor determinante de resistencia.

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